La era del conflicto permanente: navegando en la zona gris

05 de mayo 2026

Desde Prosegur Research entendemos las amenazas híbridas como el conjunto de acciones hostiles -planificadas o emergentes- que resultan de la convergencia e interacción de actores de diversa naturaleza, orientadas a fines múltiples (poder, lucro, influencia, coerción, desestabilización o ventaja competitiva) y ejecutadas mediante la combinación sincronizada o secuencial de medios heterogéneos en múltiples dominios, con el objetivo de alterar el comportamiento de un adversario o una población.  

Para ello, se degradan capacidades, se erosiona la legitimidad y se explotan vulnerabilidades sistémicas, generando impactos acumulativos. Así, son cuatro sus dimensiones principales: convergencia de actores, convergencia de dominios, convergencia de fines y convergencia de medios y técnicas.

Son dos los aspectos principales de los conflictos y las amenazas híbridas, fundamentados sobre la base de la incertidumbre. Por un lado, se ha ampliado significativamente el despliegue y utilización de tácticas variadas de desestabilización: los tradicionales tanques, por ejemplo, se complementan con nuevos avances en materia de drones, misiles hipersónicos o robótica autónoma. Por otro lado, se ha aumentado la superficie de ataque de cualquier nación o empresa.  

Además, las amenazas híbridas son cada vez más relevantes para el sector privado. De hecho, muchas infraestructuras críticas están gestionadas por empresas privadas o custodiadas por servicios de seguridad privados. Por ello, cualquier organización debe incluir las amenazas híbridas en sus análisis de riesgo y planes de continuidad.

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