El retail estadounidense: un pilar estratégico ante un entorno de riesgo multidimensional
03 de marzo 2026
Según datos de la National Retail Federation (NRF), el sector minorista en Estados Unidos aporta 5,3 billones de dólares al Producto Interior Bruto (PIB) nacional, incluyendo 55 millones de empleos y convirtiéndolo en el sector con mayor número de empleos en el ámbito privado del país.
Durante los últimos años, el ecosistema retail estadounidense ha dejado de ser únicamente un entorno comercial para convertirse en un escenario de riesgo multidimensional. Así pues, el sector enfrenta una crisis sistémica que afecta a la sostenibilidad del modelo de negocio y a la función social del mismo como proveedor de bienes esenciales.
La concentración de grandes volúmenes de mercancía y efectivo, la combinación de canales físicos y digitales, y la disposición de una cadena de valor con una red territorial extensa, convierte al retail en un objetivo atractivo y preferente para el crimen organizado.
A todo ello se le pueden sumar una serie de factores contextuales que, dependiendo de las características que presente el sector en un territorio concreto, actúan como potenciador de su atractivo entre el crimen organizado, entre los que se encuentran el amplio inventario de bajo costo unitario, la disponibilidad de canales múltiples, los sistemas de autocobro o las políticas de devolución laxa, entre otros.
Además, el perfil del sector lo convierte en un canal privilegiado para el despliegue de operaciones ilícitas del crimen organizado. Entre ellas, si bien las sustracciones se configuran como la más común, el crimen organizado se ve relacionado con el sector a través de actividades como la extorsión, la falsificación o el lavado de dinero.
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